||¿Liebre o Tortuga? Una mirada más allá de la Fábula.

¿Liebre o Tortuga? Una mirada más allá de la Fábula.

Había una vez una liebre muy vanidosa que corría veloz como el viento y se sentía segura de ser el animal más rápido del bosque.  Había también una tortuga, que sufría la vanidad de la liebre, ya que cada vez que se encontraban la liebre se burlaba de ella, dada su lentitud… 

Un día, la tortuga, cansada de las burlas de la liebre, se atrevió a retarla a una carrera…

Seguramente recordarás esta fábula, atribuida a Esopo, que nos contaba cómo la liebre confiada, acababa perdiendo la carrera ante una esforzada y constante tortuga…

La fábula pretendía reforzar la importancia del esfuerzo y la constancia en nuestra vida si queremos alcanzar las metas que nos propongamos. Sin embargo, existe una cierta paradoja detrás de esta historia.

Al ensalzar la importancia del esfuerzo de la tortuga, en cierto sentido, a la vez se reforzaba la idea que la veloz liebre, en realidad, para ganar no necesitaba esforzarse, tan solo le hubiera bastado con no confiarse. En otras palabras, podría concluirse de la fábula que, o bien tienes las capacidades innatas de la liebre para superar las adversidades sin apenas esfuerzo, o bien te tocará esforzarte como la tortuga y esperar a que la liebre no tenga su día…

Esta dicotomía entre “ser habilidoso o esforzarse” forma parte del mapa de creencias que según Carol Dweck, psicóloga e investigadora norteamericana, constituyen la Mentalidad Fija.  Carol, expone en su obra “Mindset-La actitud del éxito”, que existe una polaridad entre dos maneras de pensar: la Mentalidad Fija y la Mentalidad de Crecimiento.

La Mentalidad Fija considera las capacidades personales como estáticas, prácticamente inamovibles. Vive los retos y situaciones complejas de la vida como una evaluación hacia su inteligencia, su personalidad y su carácter, actuando como un espejo que puede dejar en evidencia las carencias de la persona.

En cambio, la Mentalidad de Crecimiento parte de la creencia que las personas desarrollan sus habilidades y capacidades a través de un proceso de aprendizaje continuo a partir de las experiencias, retos, errores, aciertos, dificultades que transitamos en nuestro día a día.

Para la Mentalidad de Crecimiento, las cualidades básicas de cada persona son solamente el punto de partida, a partir del cual crecer y construir, por medio del esfuerzo, un abanico cada vez más amplio y rico de conductas aptitudes.  Desde la Mentalidad de Crecimiento, quizás no podemos conseguir todo lo que nos proponemos, pero a la vez tampoco es posible predecir hasta dónde puede llegar una persona con esfuerzo, pasión y práctica ejercitada durante el suficiente tiempo.

En definitiva, la Mentalidad Fija hace que te preocupes por si te juzgan. La Mentalidad de Crecimiento, hace que te preocupes por mejorar, más allá de lo que puedan pensar de ti los demás.

Pero la clave de todo esto y lo que a veces olvidamos, es que las mentalidades son solo creencias, muy poderosas, pero siguen siendo algo que está solo en nuestra mente y que, por tanto, podemos cambiar. Podemos elegir desde qué mentalidad afrontamos los retos del día a día, si los hacemos desde la Mentalidad Fija, que nos evalúa y nos limita o desde la Mentalidad de Crecimiento, donde la experiencia es siempre una oportunidad de aprendizaje.

En el marco del liderazgo, resulta especialmente crítico poner conciencia en cuál es la mirada desde la que observamos a nuestro equipo. Podemos elegir liderar a nuestro equipo desde la Mentalidad Fija, con la creencia de que las personas cuentan con unas habilidades y el desarrollarlas resulta prácticamente imposible, o desde la Mentalidad de Crecimiento, donde el plantear objetivos retadores a la vez que realistas, delegar desde la confianza orientándose al desarrollo, se vuelven herramientas muy potentes para el desarrollo de las personas que integran los equipos.

Volviendo a la fábula, con la Mentalidad de Crecimiento las personas tenemos la capacidad de transformarnos si creemos firmemente en ello, le dedicamos la constancia, el esfuerzo necesario y nos atrevemos a probar, retarnos, aprender de nuestros errores y volver a la carrera.

¿Y tú, qué mentalidad eliges tener hoy?

 

Joan Carles Andrés.

Project Manager, Coach y Formador en focus inside

2021-03-25T08:31:28+00:00